Durante su participación en FIMA 2026, el padre Camilo Bernal Hadad, vicepresidente de la Corporación Organización Minuto de Dios, destacó que el compromiso ambiental de esta obra no es una iniciativa reciente, sino una convicción que ha acompañado su historia desde sus orígenes. Se trata de una visión del desarrollo humano que articula la dignidad de las personas, el cuidado de la creación, la investigación científica y el fortalecimiento de las comunidades rurales y urbanas.
“Muchos creen que el compromiso ambiental del Minuto de Dios comenzó hace pocos años, pero realmente hace parte de nuestra historia y de nuestra manera de servir a las comunidades”, explicó el sacerdote en entrevista con UNIMINUTO Radio.
Una historia de servicio ligada al cuidado de la naturaleza
La presencia de la Organización Minuto de Dios en FIMA permite conocer iniciativas relacionadas con la biotecnología, la agricultura sostenible, los mercados solidarios, la economía circular, la investigación científica y el desarrollo rural. Aunque estas experiencias responden a desafíos actuales, sus fundamentos se remontan a varias décadas atrás.
El padre Camilo Bernal recordó que el padre Rafael García-Herreros comprendió que la lucha contra la pobreza debía ir de la mano del cuidado del territorio y del fortalecimiento de las comunidades campesinas. Esta perspectiva se materializó en iniciativas como Fer Rural, entidad orientada a promover el desarrollo del campo mediante asistencia técnica, acompañamiento comunitario y apoyo a los productores colombianos.
La preocupación por la protección de los ecosistemas también estuvo presente en el trabajo con el pueblo indígena Barí, en el Catatumbo. A comienzos de la década de 1970, el padre García-Herreros impulsó un plan de desarrollo que contemplaba estudios relacionados con la conservación de la naturaleza y el ordenamiento territorial, una apuesta que anticipaba discusiones que años después adquirirían mayor relevancia en el ámbito internacional.
La ecología integral como principio institucional
Con el paso de los años, esta visión se fortaleció bajo el liderazgo del padre Diego Jaramillo Cuartas, presidente de la Organización Minuto de Dios, quien ha promovido una mayor sensibilidad institucional frente a la biodiversidad, la botánica y la conservación de los ecosistemas.
Según explicó el padre Bernal, la publicación de la encíclica Laudato Si’, del papa Francisco, contribuyó a profundizar esta reflexión sobre el cuidado de la casa común y a impulsar una conversión ecológica que trascendiera las iniciativas ambientales puntuales para convertirse en una orientación transversal de la organización.
Uno de los ejemplos de este compromiso es el Agroparque Sabio Mutis, liderado junto al doctor Héctor López, un espacio en el que convergen la investigación, la educación y la producción agroecológica para promover el conocimiento de la biodiversidad y la formación de ciudadanos comprometidos con la sostenibilidad.
“Las personas transmiten sus convicciones a las instituciones, y eso ha ocurrido con el compromiso ambiental del Minuto de Dios”, afirmó el padre Bernal.
FUNDASES: innovación biotecnológica al servicio del campo
La apuesta por encontrar soluciones sostenibles para el sector agropecuario también se refleja en la trayectoria de FUNDASES, organización que se aproxima a cuatro décadas de trabajo en el desarrollo de alternativas biotecnológicas.
Su creación contó con el impulso del padre Rafael García-Herreros, el padre Diego Jaramillo y el recordado doctor Amílcar Salgado, cuya contribución fue destacada durante la participación de la Organización Minuto de Dios en FIMA 2026.
A lo largo de su trayectoria, FUNDASES ha trabajado en el desarrollo de microorganismos, bioinsumos y tecnologías orientadas a mejorar la productividad agrícola y reducir el impacto ambiental de las actividades agropecuarias. Esta experiencia representa uno de los principales ejemplos de cómo la investigación científica puede ponerse al servicio de los productores y de una relación más responsable con la naturaleza.
La COP16 fortaleció la agenda ambiental
La realización de la COP16 sobre Biodiversidad constituyó un nuevo impulso para el compromiso ambiental de la Organización Minuto de Dios. De acuerdo con el padre Camilo Bernal, este encuentro internacional permitió ampliar los espacios de diálogo y reflexión sobre la protección de la naturaleza y la importancia de la ecología integral.
En el marco de la cumbre, la organización promovió la Casa Minuto de Dios, un escenario desde el cual presentó una declaración institucional sobre biodiversidad y propició encuentros alrededor del cuidado de la casa común.
Este proceso también dio paso a la organización de encuentros anuales sobre biodiversidad, con los que la institución busca mantener y fortalecer su agenda académica, social y ambiental en los próximos años.
La sostenibilidad como eje de todas las obras
Para la Organización Minuto de Dios, el cuidado del ambiente no se limita a proyectos específicos, sino que forma parte de una visión integral del desarrollo social. Por eso, la biodiversidad, la bioeconomía y la ecología integral se relacionan con iniciativas de vivienda, atención humanitaria, desarrollo rural, intervención comunitaria, agricultura urbana y acompañamiento a poblaciones vulnerables.
Las huertas comunitarias, los procesos agroecológicos, el desarrollo de productos biotecnológicos, el fortalecimiento de las comunidades campesinas y las iniciativas de economía solidaria reflejan esta apuesta por integrar el bienestar de las personas con la protección de los ecosistemas.
Desde esta perspectiva, la sostenibilidad implica reconocer que las condiciones de vida de las comunidades están estrechamente relacionadas con el entorno natural, el acceso al conocimiento y la generación de oportunidades para el desarrollo.
Educación para transformar el campo colombiano
La formación de profesionales capaces de responder a los desafíos ambientales y productivos del país constituye otro componente de esta apuesta. Uno de sus referentes es el programa de Ingeniería Agroecológica de UNIMINUTO, que cuenta con más de 25 años de trayectoria y acreditación en alta calidad.
Más allá de la preparación técnica, el programa busca formar profesionales que comprendan las necesidades del campo colombiano y contribuyan a desarrollar alternativas sostenibles para la producción agrícola y el bienestar de las comunidades rurales.
Durante la entrevista, el padre Bernal compartió la historia de Cristian, un joven campesino santandereano que llegó a UNIMINUTO mientras trabajaba como vigilante nocturno para financiar sus estudios. Durante su formación, participó en la construcción de las primeras huertas universitarias de la institución.
Su trayectoria continuó hasta obtener un doctorado en la Universidad de São Paulo y convertirse en profesor de la Universidad del Tolima. Su experiencia representa el alcance que puede tener la educación cuando se articula con la investigación, la vocación de servicio y el desarrollo rural.
Una cultura ambiental que comienza en la educación
La ecología integral también ocupa un lugar en los procesos formativos de los colegios de la Organización Minuto de Dios, donde niños y jóvenes pueden acercarse al cuidado de la naturaleza desde sus experiencias educativas. En el ámbito universitario, este compromiso se expresa mediante programas académicos, proyectos de investigación y actividades de extensión.
La reflexión sobre la biodiversidad y el cuidado de la creación también se ha incorporado a los procesos pastorales y de formación de la Congregación de Jesús y María, comunidad religiosa eudista a la que pertenece el padre Bernal.
“En todos los ambientes tenemos que seguir creciendo, pero la ecología integral ya hace parte de nuestra manera de formar personas”, señaló el sacerdote.
Esta perspectiva plantea que la educación ambiental no debe limitarse a la transmisión de conocimientos, sino que también debe contribuir a formar personas capaces de tomar decisiones responsables frente a su entorno y de participar activamente en la construcción de comunidades más sostenibles.
Solidaridad que trasciende las fronteras
Durante la conversación con UNIMINUTO Radio, el padre Camilo Bernal también se refirió a la atención humanitaria dirigida a las comunidades venezolanas afectadas por la emergencia registrada recientemente en ese país.
La Organización Minuto de Dios cuenta con una trayectoria de atención a comunidades afectadas por desastres naturales en Colombia, experiencia que ahora pone al servicio de las familias que necesitan apoyo humanitario en Venezuela.
En coordinación con la Iglesia Católica, las autoridades colombianas y la comunidad eudista en ese país, la organización ha enviado alimentos, ropa, medicamentos y otros insumos de primera necesidad. Además, prepara nuevos envíos que incluirán albergues temporales desarrollados por el propio Minuto de Dios, destinados a brindar refugio a familias que han perdido sus viviendas mientras avanzan los procesos de reconstrucción.
En el marco de esta labor, continúa activa la campaña “Un Minuto por los Panas”, una iniciativa que convoca a la sociedad colombiana a sumarse a las acciones solidarias en favor del pueblo venezolano.
Café Formemos: una oportunidad para las comunidades
Antes de finalizar la entrevista, el padre Camilo Bernal presentó otra iniciativa que refleja la articulación entre desarrollo social, educación y producción agrícola: el Café Formemos, producido en Tena, Cundinamarca, mediante un proyecto que acompaña a 144 niños y niñas, muchos de ellos pertenecientes a familias campesinas y víctimas de la violencia.
La iniciativa busca generar oportunidades a través de una cadena de valor que vincula la producción agrícola con los procesos educativos, la inclusión social y el fortalecimiento comunitario.
“Creemos en formar niños y niñas a través de este proyecto, y por eso el Café Formemos se ha convertido en el café insignia de toda la obra Minuto de Dios”, expresó el sacerdote.
De esta manera, el producto representa más que una alternativa comercial: también es una expresión de la apuesta institucional por construir oportunidades y acompañar a comunidades que enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
Un legado que proyecta la sostenibilidad hacia el futuro
La participación de la Corporación Organización Minuto de Dios en FIMA 2026 permitió destacar una trayectoria en la que la protección de la naturaleza se ha vinculado históricamente con la acción social, la educación, la investigación científica, la biotecnología, el desarrollo rural y la solidaridad.
La apuesta ambiental de la organización, por tanto, no surge como respuesta a una coyuntura internacional ni como una estrategia reciente. Es el resultado de un proceso construido durante décadas, inspirado en el legado del padre Rafael García-Herreros y fortalecido por quienes han continuado promoviendo una visión integral del desarrollo humano.
Ante desafíos como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, esta perspectiva propone comprender la sostenibilidad más allá de la dimensión estrictamente ambiental. También supone fortalecer las comunidades, formar ciudadanos comprometidos, impulsar la innovación científica y generar oportunidades para las poblaciones que históricamente han enfrentado mayores condiciones de vulnerabilidad.
Así, la ecología integral se consolida como un principio que conecta las distintas obras de la Organización Minuto de Dios y que proyecta su compromiso con un país más justo, solidario y ambientalmente responsable.