Obra El Minuto de Dios

Más que un crédito, una red de apoyo: el modelo solidario de la Cooperativa Minuto de Dios ante el “gota a gota”

La dificultad para acceder a préstamos formales ha llevado a miles de colombianos a recurrir al denominado sistema de crédito “gota a gota”, una práctica que puede terminar comprometiendo sus ingresos, su patrimonio y su bienestar. Con tasas efectivas anuales que pueden llegar al 666 % y métodos de cobro basados en la intimidación, esta modalidad golpea especialmente a pequeños comerciantes y hogares que necesitan dinero para resolver urgencias económicas. En muchos casos, la ausencia de opciones accesibles convierte una necesidad inmediata en una deuda difícil de pagar.

Ante este panorama, las cooperativas representan una alternativa basada en la confianza, el apoyo mutuo y el acceso a servicios financieros en condiciones más favorables. A diferencia de los mecanismos informales de préstamo, la economía solidaria promueve que los asociados contribuyan a un fondo común del que pueden beneficiarse, con el propósito de impulsar sus proyectos y responder a sus necesidades sin quedar expuestos a prácticas abusivas. Así, el crédito se convierte en una herramienta para generar oportunidades y fortalecer el bienestar colectivo.

En esa apuesta se encuentra la Cooperativa Minuto de Dios, organización que cumple 25 años de trabajo orientado a facilitar el acceso a financiación para familias, estudiantes y emprendedores. Durante una emisión del programa RenovAcción Social Sostenible, Cristian Alexander Sierra explicó cómo esta entidad busca marcar una diferencia frente a otras opciones de préstamo. Según afirmó, “es una alternativa diferente en tasas y beneficios, un sistema donde todos nos ayudamos a todos”.

Invitados de la Cooperativa Minuto de Dios en el programa RenovAcción Social Sostenible. Cristian Alexander Sierra. Fotografía: Andrés Berrocal.

Uno de los frentes de trabajo de la cooperativa es facilitar que los jóvenes ingresen al sistema financiero formal y encuentren respaldo para avanzar en sus proyectos de vida. Harold Arley Maldonado Forero destacó la importancia de ofrecer alternativas a quienes necesitan recursos para formarse académicamente o iniciar una actividad productiva. En sus palabras, “ayudamos a que muchos jóvenes inicien su vida crediticia y cumplan su sueño de estudiar”. Estas opciones de financiación buscan abrir caminos para que las limitaciones económicas no se conviertan en una barrera para la educación y el desarrollo profesional.

La labor de la entidad también contempla situaciones que van más allá de las necesidades habituales de financiación. Los aportes de los asociados permiten consolidar mecanismos de apoyo para afrontar circunstancias inesperadas, como dificultades de salud o emergencias provocadas por desastres naturales. Maldonado resaltó este componente de acompañamiento al señalar que “somos mucho más que un crédito; contamos con fondos de ayuda y calamidad para respaldar a los asociados en momentos difíciles”.

Harold Arley Maldonado Forero, invitado de la Cooperativa Minuto de Dios al programa RenovAcción Social Sostenible. Fotografía: Andrés Berrocal.

Los resultados de este modelo se reflejan en las experiencias de estudiantes que encuentran apoyo para continuar su formación y de microempresarios que consiguen recursos para fortalecer sus negocios. A través de condiciones de financiación favorables, ahorro y beneficios adicionales en ámbitos como la salud y el comercio, las cooperativas buscan responder a distintas necesidades de sus integrantes. De esta manera, la ayuda mutua trasciende el préstamo de dinero y se convierte en una estrategia para mejorar las condiciones de vida de las familias.

Tras 25 años de trayectoria, la Cooperativa Minuto de Dios destaca el papel de la economía solidaria como una vía para ampliar las oportunidades financieras y reducir la dependencia de alternativas informales que pueden poner en riesgo la estabilidad de las personas. Su apuesta se fundamenta en un principio: el acceso al crédito debe contribuir al cumplimiento de metas y no convertirse en una fuente de angustia. Frente a la usura, el fortalecimiento de modelos financieros responsables y cercanos a las comunidades representa una oportunidad para promover la inclusión, la autonomía económica y el desarrollo social.

Scroll to Top